Erase una vez un niño de familia muy humilde pero al que todo le fue muy bien en la vida. Sus padres le dieron todo lo que necesitó para su formación como persona, valores y estudios universitarios. Paso a paso fue consiguiendo todos sus objetivos vitales, profesionales, familiares, sociales y económicos. Pero un buen día, apareció la verdadera prueba de fuego en la que tendría que demostrar su valía: primero tuvo problemas a nivel familiar y lo superó, pero luego tuvo que enfrentarse a problemas más graves en el ámbito profesional.

Todo lo que había construido se vino abajo. No entendía nada de lo que estaba ocurriendo. Se preguntaba, ¿cómo me puede estar sucediendo esto a mí? ¿Acaso no soy yo uno de los elegidos, de los protegidos de Dios? Se lamentaba amargamente, y por más que lo intentaba, las cosas no salían y su trabajo se hundía lentamente. Ya no sabía qué hacer y le sobrevino de esta forma, la verdadera prueba de vida. Era el momento de demostrar su real valía. Me pregunto, si alguno de vosotros se encuentra en una situación similar.

Esta historia está escrita para ti, por una persona que ha pasado por lo mismo que tú, por las mismas sensaciones. Yo sé lo que es perder, incluso a personas a las que amas, ya no solo cuestiones materiales, sino lo importante en la vida, lo que está relacionado con tus profundos sentimientos. Y no pasa nada, porque en realidad, todo lo que te pasa no es más que una prueba de tu VALOR HUMANO. La siguiente página te toca escribirla porque nadie lo hará por ti, pero si crees en ti y en tu Valor, nada podrá deternete. ADELANTE!!!